#42
Marino, Dirígete a la luz
Himnario de Melodías Evangelicas
1
Navega en el mar de la vida de un barco,
Bamboleado por cruel y fatal tempestad;
Muy cerca a estrellarse en contra las rocas,
Ya perdido el timón, sin refugio encontrar.
Duo: Cuando entonces una luz brilla,
Cual estrella en su fulgor,
Y sobre el cristal de las aguas,
Del fanal su luz cundió.
Bamboleado por cruel y fatal tempestad;
Muy cerca a estrellarse en contra las rocas,
Ya perdido el timón, sin refugio encontrar.
Duo: Cuando entonces una luz brilla,
Cual estrella en su fulgor,
Y sobre el cristal de las aguas,
Del fanal su luz cundió.
Estribillo
Marino, vete al puerto
Su luz alumbra el mar,
Dirígete al asilo,
A Cristo el gran Salvador;
Marino, vete al asilo fiel,
Que es Cristo el gran Salvador.
Su luz alumbra el mar,
Dirígete al asilo,
A Cristo el gran Salvador;
Marino, vete al asilo fiel,
Que es Cristo el gran Salvador.
2
Mi barco era aquel próximo para hundirse,
La tormenta arreciaba y la noche sin luz;
Que gozo a mi ser buenas nuevas trajeron,
Al cambiar mi sendero ya guiado a Jesús.
Duo: Esa hermosa luz aun brilla
En el mundo sin cesar:
Y sobre las altas olas
Nos guiará en seguridad
La tormenta arreciaba y la noche sin luz;
Que gozo a mi ser buenas nuevas trajeron,
Al cambiar mi sendero ya guiado a Jesús.
Duo: Esa hermosa luz aun brilla
En el mundo sin cesar:
Y sobre las altas olas
Nos guiará en seguridad
3
Marino, escucha la voz, y tu barco
Hoy dirige a la luz del brillante fanal;
Que para guiar los perdidos es puesta,
Conducirlos al puerto, alumbrando la mar.
Duo: Y cruzar el mar podremos
Y al cielo al fin llegar;
Al señor Jesús veremos
En aquel eterno hogar.
Hoy dirige a la luz del brillante fanal;
Que para guiar los perdidos es puesta,
Conducirlos al puerto, alumbrando la mar.
Duo: Y cruzar el mar podremos
Y al cielo al fin llegar;
Al señor Jesús veremos
En aquel eterno hogar.