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Génesis 39

Reina Valera 1909
1
Y llevado José a Egipto, comprolo Potiphar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia, varón Egipcio, de mano de los Ismaelitas que lo habían llevado allá.
2
Mas Jehová fue con José, y fue varón prosperado: y estaba en la casa de su señor el Egipcio.
3
Y vio su señor que Jehová era con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.
4
Así halló José gracia en sus ojos, y servíale; y él le hizo mayordomo de su casa, y entregó en su poder todo lo que tenía.
5
Y aconteció que, desde cuando le dio el encargo de su casa, y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del Egipcio a causa de José; y la bendición de Jehová fue sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.
6
Y dejó todo lo que tenía en mano de José; ni con él sabía de nada más que del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.
7
Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo.
8
Y él no quiso, y dijo a la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene:
9
No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?
10
Y fue que hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella.
11
Aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí en casa.
12
Y asiolo ella por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces dejola él su ropa en las manos, y huyó, y saliose fuera.
13
Y acaeció que cuando vio ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido fuera,
14
Llamó a los de casa, y habloles diciendo: Mirad, nos ha traído un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino él a mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces;
15
Y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó, y saliose fuera.
16
Y ella puso junto a sí la ropa de él, hasta que vino su señor a su casa.
17
Entonces le habló ella semejantes palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme;
18
Y como yo alcé mi voz y grite, él dejó su ropa junto a mí, y huyó fuera.
19
Y sucedió que como oyó su señor las palabras que su mujer le hablara, diciendo: Así me ha tratado tu siervo; encendiose su furor.
20
Y tomó su señor a José, y púsole en la casa de la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la casa de la cárcel.
21
Mas Jehová fue con José, y extendió a él su misericordia, y diole gracia en ojos del principal de la casa de la cárcel.
22
Y el principal de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que hacían allí, él lo hacía.
23
No veía el principal de la cárcel cosa alguna que en su mano estaba; porque Jehová era con él, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.