MiSistema

Hechos 18

Reina Valera 1909
1
Pasadas estas cosas, Pablo partió de Atenas, y vino a Corinto.
2
Y hallando a un Judío llamado Aquila, natural del Ponto, que hacía poco que había venido de Italia, y a Priscila su mujer, (porque Claudio había mandado que todos los Judíos saliesen de Roma) se vino a ellos;
3
Y porque era de su oficio, posó con ellos, y trabajaba; porque el oficio de ellos era hacer tiendas.
4
Y disputaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadía a Judíos y a Griegos.
5
Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba constreñido por la palabra, testificando a los Judíos que Jesús era el Cristo.
6
Mas contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo: sacudiendo sus vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré a los Gentiles.
7
Y partiendo de allí, entró en casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la casa del cual estaba junto a la sinagoga.
8
Y Crispo, Él prepósito de la sinagoga, creyó al Señor con toda su casa: y muchos de los Corintios oyendo creían, y eran bautizados.
9
Entonces Él Señor dijo de noche en visión a Pablo: No temas, sino habla, y no calles:
10
Porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.
11
Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.
12
Y siendo Galión procónsul de Acaya, los Judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y le llevaron al tribunal,
13
Diciendo: Que éste persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley.
14
Y comenzando Pablo a abrir la boca, Galión dijo a los Judíos: Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh Judíos, conforme a derecho yo os tolerara:
15
Mas si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas.
16
Y los echó del tribunal.
17
Entonces todos los Griegos tomando a Sóstenes, prepósito de la sinagoga, le herían delante del tribunal: y a Galión nada se le daba de ello.
18
Mas Pablo habiéndose detenido aún allí muchos días, después se despidió de los hermanos, y navegó a Siria, y con Él Priscila y Aquila, habiéndose trasquilado la cabeza en Cencreas, porque tenía voto.
19
Y llegó a Efeso, y los dejó allí: y Él entrando en la sinagoga, disputó con los Judíos,
20
Los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo; mas no accedió.
21
Sino que se despidió de ellos, diciendo: Es menester que en todo caso tenga la fiesta que viene, en Jerusalem; mas otra vez volveré a vosotros, queriendo Dios. Y partió de Efeso.
22
Y habiendo arribado a Cesarea subió a Jerusalem; y después de saludar a la iglesia, descendió a Antioquía.
23
Y habiendo estado allí algún tiempo, partió, andando por orden la provincia de Galacia, y la Phrygia, confirmando a todos los discípulos.
24
Llegó entonces a Efeso un Judío, llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras.
25
Este era instruido en el camino del Señor; y ferviente de espíritu, hablaba y enseñaba diligentemente las cosas que son del Señor, enseñando solamente en el bautismo de Juan.
26
Y comenzó a hablar confiadamente en la sinagoga: al cual como oyeron Priscila y Aquila, le tomaron, y le declararon más particularmente el camino de Dios.
27
Y queriendo Él pasar a Acaya, los hermanos exhortados, escribieron a los discípulos que le recibiesen; y venido Él, aprovechó mucho por la gracia a los que habían creído:
28
Porque con gran vehemencia convencía públicamente a los Judíos, mostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.